Acabo siendo tan aberrante como ese montón de mierda, y conciente estoy que también doy asco a otros, a los otros que me miran del otro costado.
Esos con sus locuras, yo con mi oscuridad absorbida y mi mal humor constante. Mi cuerpo irritable a la conducta. Conducta, cualquiera que sea, los que beben me dan asco, los que ama
n me dan asco, los que insultan me dan asco, los que sufren me dan asco, los que juegan me dan asco, me da asco la raza humana. Los que escriben dan asco, yo doy asco, porque soy un montón de mierda, a montones mis palabras asquerosas, sin letras, solo con impulsividad asquerosa de escribir en algo que corrija mi puta forma de escribir, quien me coge, una voz, o dos tal vez.El vació de los años de humanidad, el rencor por vivir orgullosa de lo que apesta, de lo que daña y mata, bajar los pantalones, coger, una y otra vez durante la noche ebria, desenfundar la ginebra, beber un trago y matar a mano armada, arma blanca y jugosa, que busca sangre del quien no sabe que es la navaja, chupar el árbol debajo de la tierra, comer tierra, mucha tierra, vomitar acido verdoso una vez “enamorados”, vomitar y volver a matar al viviente coleteo de las palomitas maravilladas.
Y ya no son los constantes golpes con mi sangre, son los constantes golpes con la sangre, con el agua, el mar que desconozco, los dientes que desconozco, las muelas que duelen, los dentistas que mueren, los amores que ya no se aman, y hoy se desprecian, y desprecian el arma y al ladrón. Desactivar la memoria, olvidar el dolor y la crianza, el frió y la ausencia de sabanas en invierno. Si, desactivar el corazón, activar las necesidades que se necesitan aun más, y refregarles por la cara las clases sociales, las divisiones por dinero, por terreno, por amor y sentimiento, por cuanta porquería nos mantenemos de pie. Insultemos a las persona, al cuerpo, al alma y a dios si es posible, culpemos al cielo que es inalcanzable, culpemos al sol que nos da mareos, a los científicos fracasados que me hicieron este embarazo, a la madre que nunca le enseño, al padre que bebió, al puto que violo, al cura que violo, al muerto que resucito entre los muertos, a la cibernética, a todo lo que sea ajeno al cuerpo de mierda.
Los llamados de porquería que interrumpen la inspiración ya inspirada, y el odio que se llena de margaritas multicolores para darle un poquito a cada uno, un poquito para vos bichito de luz, un poquito para vos mosquita terrestre, un poquito para vos vicio compartido, un poquito para vos manosear de genitales, un poquito para vos loca linda, un poquito para vos descerebrado, ven a partirme la cabeza, yo recibo las pastillas, acepto la sabia amarga de mis noches donde todo, todo es tan real que da ganas de vaciarse de rencores, dormir, y echarle la culpa a la borrachera, que gracias al espíritu de las polillas no recuerdo.
Yo no soy poeta, no soy palabra. No soy orden ni viento.
Rasgar el poco pudor que quedar, romperlo contra una pirámide egipcia, llenarlo de sapos y jirafas haciendo el amor y teniendo jirafines que comen moscas sagradas. Rompe la línea de la belleza, no despiertes hoy, no comas más mostaza.






